Como todos los 5 de noviembre, este martes se celebró en el Real Monasterio de Santa María de El Paular, la celebración litúrgica del día de difuntos de la casa, donde la Comunidad Benedictina recuerda a todos los monjes fallecidos y a los fieles que están enterrados en el jardín-cementerio del claustro.
A lo largo de todo el día los monjes rezan la Liturgia de las horas del oficio de Difuntos, encaminado a pedir por las almas de los hermanos de la casa fallecidos y es al terminar del rezo de la hora sexta cuando acceden al jardín del claustro.
Posteriormente se procede a la aspersión con agua bendita e incensia las tumbas, y rezan un responso por el eterno descanso de sus almas.
El acto estuvo presidido por el padre prior, Dom Joaquin Cruz, acompañado de los miembros de la Comunidad Benedictina y varios fieles que se acercaron al Monasterio para asistir al acto religioso.










