Comunidad Benedictina
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Desde 1954, en El Paular reside una comunidad de monjes benedictinos, de la Congregación “Sublacense Casinense”. Somos monjes contemplativos, nuestro fundador es San Benito (480 – 528). Cada monasterio es independiente uno del otro, lo mismo que el noviciado, cada monasterio es casa de formación, es decir, posee su propio noviciado. Los monjes vamos varias veces a la capilla, para orar y cantar a Dios. Los primeros años fueron muy duros, ya que el monasterio se encontraba en muy lamentable estado de conservación. El esfuerzo, la entrega de estos primeros moradores, consiguieron hacer más confortable el monasterio a lo largo de los años.
Los trabajos han sido muy variados: La licorería, donde se hacían varios licores (Ponche o Whisky) y el licor benedictino según la receta propia del monasterio. Hace unos años El Paular lo volvió a recuperar y se vende en la tienda. La quesería, donde se hacían varios tipos de quesos. Una piscifactoría de truchas. Un colegio internado para niños. La huerta y granja.
Actualmente los monjes del Paular nos dedicamos a la conservación y mantenimiento del monasterio. Atendemos y enseñamos el monasterio a cuantas personas se dirigen a este cenobio. En la tienda se venden productos hechos por monjes y monjas de distintos monasterios así como diversos objetos de recuerdo. Siguiendo la tradición benedictina recibimos huéspedes,
que se alojan en nuestra hospedería. También, atendiendo a la pastoral litúrgica, celebramos bodas en la iglesia del monasterio.
Aparte de los trabajos, nosotros los monjes, dedicamos una parte importante del día al oficio divino y a nuestra formación (música o canto, Lectio Divina…) es conocido el lema benedictino: “Ora et labora”.
Saludo del P. Prior
Queridos hermanos, amigos y visitantes:
Es un placer para mí, como prior de la comunidad benedictina del Real Monasterio de Santa María de El Paular, darles la bienvenida a esta página web, un espacio creado para informarles de nuestras actividades, nuestra espiritualidad y la misión que desarrollamos, al servicio de Dios y de los hermanos.
Dada la época que nos ha tocado vivir, donde la comunicación actúa como puerta abierta y sin fronteras, queremos que este sitio se convierta en el medio por el cual puedan acercarse a nosotros todos aquellos que deseen conocernos, para entre otras cosas, profundizar en la riqueza espiritual de nuestra tradición. Aquí encontrarán información sobre nuestra historia, nuestro carisma, nuestras obras apostólicas y las distintas actividades que realizamos en favor de la Iglesia y de la sociedad.
Nuestra comunidad se rige por la Regla de san Benito, cuyo conocido lema es “ora et labora”, de forma que compaginamos la dedicación a la oración, con diversos trabajos. Cabe destacar que es responsabilidad de la comunidad mantener y mostrar al público el bello monumento que es este Monasterio, permitiendo que todo el mundo pueda disfrutar de la riqueza que encierra, observando la razón para la que fue creado y que aún se mantiene: el acoger a una comunidad monástica, fundamentalmente entregada a Dios.
Además, realizamos otras actividades, como una continuada labor formativa, abierta al público en general, en la que destacan la organización e impartición de cursos de formación en Sagrada Escritura, liturgia, y otros aspectos de profundización teológica, junto con la dirección de ejercicios espirituales. Todo ello es gracias a la existencia en el Monasterio de un moderno Centro de Espiritualidad. Por otro lado, dicho Centro de Espiritualidad está adaptado para acoger a otros grupos, con actividades propias de diversa índole, o personas individuales, siempre que se adapten a los horarios y requerimientos de silencio y oración de nuestra comunidad benedictina.
Nuestro mayor deseo es vivir el Evangelio con autenticidad, en fraternidad, oración y servicio y ser de ayuda para que aquellos que se acercan a nosotros, puedan compartir nuestros objetivos. A lo largo de los años, muchos religiosos han entregado su vida con generosidad para mantener viva esta misión, guiados siempre por la fe, la humildad y el amor al prójimo. Hoy continuamos ese camino con esperanza renovada, conscientes de los desafíos del mundo actual, pero también de las innumerables oportunidades para sembrar paz, justicia y esperanza.
Deseamos que esta página no sea solamente un medio informativo, sino también un lugar de encuentro espiritual. Que cada persona que nos visite pueda encontrar palabras de aliento, momentos de reflexión y signos de la presencia de Dios en medio de la vida cotidiana. Del mismo modo, queremos mantenernos cercanos a quienes necesitan una oración, una orientación o simplemente, sentirse acompañados en su camino de fe.
Agradecemos sinceramente a todos aquellos que colaboran con nuestra misión y sostienen nuestras obras con su apoyo, afecto y oración. Su cercanía nos anima a seguir trabajando con entrega y fidelidad.
Encomendamos a cada visitante a la protección del Señor y de nuestra Madre la Santísima Virgen de El Paular, pidiendo que derramen abundantes bendiciones sobre sus familias, trabajos y proyectos.
Que este espacio digital sea un puente de fraternidad, diálogo y esperanza para todos.
Con afecto y bendición fraterna
Joaquín Cruz Oeo, OSB
Prior de la comunidad benedictina de El Paular
Rascafría, 2026.
Pastoral Litúrgica – Bodas
Encuadradas en la pastoral litúrgica, en el monasterio de El Paular pueden celebrar sus esponsales aquellas parejas que quieran disfrutar del ambiente de recogimiento y oración de este recinto,a la vez que compartir con sus invitados el excepcional conjunto artístico de la iglesia del monasterio.
Las personas interesadas en celebrar su matrimonio en el monasterio deberán dirigirse al Padre Joaquín de la Cruz, mediante correo electrónico joaquinprior@monasteriopaular.com
La Vida en Comunidad

La búsqueda de Dios es el objetivo principal de la vocación monástica. Buscamos a Cristo dedicándonos a la oración, a la lectura de la Sagrada Escritura y al trabajo manual o intelectual. Este es el camino que nosotros monjes benedictinos caminamos tras los pasos de nuestro Padre san Benito.
La vida en un monasterio se caracteriza por su sencillez y deseo de ir a lo esencial. El monje, respondiendo al significado de su nombre, busca la soledad para reencontrar su unidad interior, donde descubre a Dios, el fundamento para edificar la fraternidad con sus semejantes. Su jornada y su estilo de vida no pretenden otra cosa que ayudarle en ese camino.
Cómo transcurre un día en el monasterio
Con el “Ora et Labora”, cada monasterio tiene su peculiaridad en cuanto al “Labora” que realiza, no así con el “Ora” que en todos los monasterios benedictinos salvo pequeños detalles, son iguales.
La “Obra de Dios”, ocupa un lugar esencial en nuestra vida diaria, nuestro horario diario se desarrolla de la siguiente manera:
- 6,30h-Vigilias (o Maitines), en este oficio se alternan el rezo de salmos, proclamación de lecturas de la Sagrada Escritura y de los Padres de la Iglesia.
- 7,10h Lectio Divina. (Lectio-meditatio-oratio). La soledad y el silencio favorecen la “escucha” escucha de la Palabra de Dios que se nos comnunica en la Escrituras y es un modo peculiar de leer la Biblia. La Lectio Divina sólo se puede realizar desde la gratuidad y la fe. Fe por la disposición a acoger la palabra leída como palabra del mismo Dios. Entonces la palabra se lee y se relee, se rumia, saboreándola, hasta aprenderla de memoria, dejando que impregne el interior, que vaya transformando el propio corazón y la propia mente.
- 8,00h. Laudes:
- 8,45h Desayuno
- 9,30h Música. Ensayos y clases de música.
- 10,30h Trabajo
- 14,00h Rezo de Sexta
- 14,15h Almuerzo
- 14,40h Recreo, encuentro comunitario
- 15,00h Descanso
- 16,00h Trabajo, estudio, formación
- 19,00h Lectio Divina
- 19,30h Vísperas-Eucaristía. Nuevo horario desde el 30 noviembre
- 20,15h Cena
- 21,00h Recreo, encuentro comunitario
- 22,00h Completas, última oración del día
El trabajo: en nuestro monasterio de El Paular, por su característica como monumento de interés cultural, hace que los monjes dediquen parte de su trabajo en la atención de visitantes, cada monje tiene asignada una ocupación claramente definida: visitas turísticas, mantenimiento y limpieza del monasterio, Centro de Espiritualidad y hospedería monástica.
La Vocación

La vocación es Dios pidiendo permiso para caminar con nosotros y para que en nuestra vida hagamos su voluntad. En la medida que uno se decide a dejarle sitios se va fortaleciendo la relación de amistad con Dios.
Y en esa amistad es donde se escucha la llamada. Y Dios se mete, no para, te busca, insiste. hasta que uno se decide por el sí o por el no. En ese momento es cuando se da el miedo, la lucha entre lo cómodo, lo establecido, el compromiso, y la renuncia. Pero también la superación, la nobleza de vida, el amor a los hermanos de la comunidad.
Si sientes, si quieres conocer más de cerca este modo de vida, tienes la posibilidad de hacer una experiencia: estar unos días en la hospedería, hacer una experiencia más larga. Durante este tiempo te acompañara un monje que te ayudará a discernir tu proceso de búsqueda.
Si tu deseo es unirte a nuestra comunidad, ven, acércate. La vocación monástica es una llamada y una respuesta a seguir a Jesús viviendo la oración, el trabajo y la fraternidad en el seno de una comunidad de hermanos que seguimos el carisma de nuestro Padre San Benito.
Si quieres puedes ponerte en contacto con nosotros a través del siguiente correo:



