>>>Inicio\Historia\ Los Benedictinos\Artículos Monásticos\Restauración Monástica en España\La Restauración monástica en España IV
La restauración monástica en España IV

IV. Los cistercienses de la Estrecha Observancia

La restauración de los monjes cistercienses de la Estrecha Observancia atañe a los monasterios de La Oliva, dueñas, Viaceli, Osera, Huerta, Cardeña, y Sobrado de los Monjes.

Los primeros monjes cistercienses que encontramos en nuestro país después de la desamortización son los que se establecen en el monasterio navarro de La Oliva. Esto sucede en el año 1927. Algunos monjes de La Val-Sainte habían llegado a España en 1796 al monasterio de Santa Susana, en Maella (Zaragoza). Expulsados en 1835, la comunidad encontró refugio en la abadía francesa de Divièlle, hasta que el Decreto de expulsión de los religiosos “no nacionalizados en Francia” obligó a los que eran españoles a regresar a España en 1880. Esta repatriación obligó a los monjes a recorrer algunos lugares de Castilla y de Cataluña buscando dónde proseguir la vida regular (San Pedro de Cardeña, en Burgos; Nuestra Señora de Hort y Bellpuig de Les Avellanes, en Lérida; Val de San José, en Madrid), empresa que pudo cristalizar al tomar posesión de La Oliva en 1889. De ahí que se considere “Cada fundadora” del monasterio navarro a la comunidad de La Val-Sainte, hoy desaparecida. En 1948 La Oliva se convierte en abadía. La “Casa madre” de este monasterio es la abadía de Santa María de Huerta. Por su parte, La Oliva es “Casa madre” de las comunidades monásticas de Zenarruza. Las Escalonias (ambas son fundaciones de La Oliva), y Tulebras (monasterio de monjas).

La restauración de San Isidro de Dueñas es obra de la abadía francesa de Notre-Dame du Désert, que tomó posesión del cenobio castellano con algunos monjes llegados hasta él el 18 de marzo de 1891, año en que la Santa Sede aprueba la erección canónica del monasterio con el título de priorato. En 1901 se constituye en abadía. El monasterio tiene en la abadía francesa su “Casa fundadora” y su “Casa madre”. A su vez, la abadía de dueñas tiene como “filiaciones” las comunidades de Osera, Cardeña (restaurado por San Isidro), Bela-Vista (Angola), y Jacona (México), -las dos últimas son fundaciones de San Isidoro-, además de los monasterios femeninos de Alloz (Navarra) y la Paz (Cartagena).

El monasterio de Santa María de Viaceli es de reciente creación. Fundando en 1908, es él último monasterio que reproduciendo planta arquitectónica medieval se construye en España en los tiempos modernos. Fueron los hermanos Quirós, propietarios del terreno donde hoy se levanta el monasterio, los mecenas y fundadores de Viaceli al promover un proyecto de carácter educativo-laboral, cuya ejecución dejaban en manos de aquellos monjes cistercienses que se establecieran a tal fin en Cóbreles. Dicho proyecto, orientado a la formación de jóvenes de la zona, se materializaba mediante la creación de un Instituto Agrícola-Ganadero, que comprendía una granja de explotación de ganado vacuno (“con las mejores técnicas de la época”) y una fábrica de quesos y mantequilla, así como un Colegio-internado para los alumnos del Instituto. La obra educativa de los monjes de Viaceli tuvo cierto alcance en esta comarca de Cantabria desde sus comienzos hasta los años de la Guerra Civil en que, dispersados los monjes en noviembre de 1936, los trabajos quedaban interrumpidos. Con la restauración de la vida monástica –todavía entre los ecos de la contienda bélica-, el singular proyecto de la “Fundación Quirós” no volvería a emprenderse.

Era en 1902 cuando el Capítulo General de la Orden autorizaba la fundación en Cóbreles de “un Monasterio y una Escuela de Agricultura”. El 21 de diciembre de 1908, Pío X ratifica canónicamente la fundación en su doble aspecto monástico y docente, y confiere al monasterio el título de abadía. El edificio destinado a Instituto Agrícola se concluye en 1906 y las obras del monasterio, propiamente dicho, finalizan en 1910, aunque los monjes no inauguran en él la vida regular hasta mayo de 1912. La fundación de Viaceli se lleva a cabo con monjes del monasterio francés de Santa maría del Desierto, convirtiéndose, de este modo, en “Casa madre” del cenobio cántabro. Viaceli no tardó muchos años en llevar la vida cisterciense a otros puntos de nuestra geografía, restaurando la vida monástica primero en Santa María de Huerta y, posteriormente, en Sobrado de los Monjes. Hoy, además de ser “Casa madre” de estos monasterios, los monjes de Viaceli han prolongado su presencia hasta el monasterio de Jarabacoa (Republica Dominicana), y su abad detenta el cargo de “Padre Inmediato” de los monasterios femeninos de Santa Ana (Ávila) y de La Asunción en Carrizo de la Ribera (León).

Tuvo que pasar casi un siglo (1835-1930) para que la vida monástica se restaurase en Santa María de Huerta, porque es en 1930 cuando se reanuda en el lugar el proyecto cisterciense, por medio de los monjes de Viaceli. Después de atravesar muchas dificultades durante los años de la Guerra civil, la vida monástica se consolida a partir de 1950, año de la erección del monasterio en priorato. En 1965 el cenobio recupera su condición de abadía tras la restauración. “Casas hijas” del cenobio hortense son en la actualidad el monasterio de La Oliva y el femenino de Santa María de Vico (La Rioja). Los monjes de Huerta proyectan restaurar la vida cisterciense en el antiguo monasterio de Monte Sión (Toledo).

Surgiendo de sus ruinas y de lo que había sido durante la Guerra española un campo de concentración de prisioneros, diecinueve monjes restauraban la vida monástica en San Pedro de Cardeña el 1 de mayo de 1942. Venían todos ellos de la “Casa madre” de San Isidro de Dueñas. En 1945 Cardeña adquiere cierta autonomía con rango de priorato: tres años después (1948) alcanzan el título de abadía. El incendio que sufrió el monasterio el 1 de febrero de 1967 obligó a emprender la reconstrucción de gran parte del conjunto monástico, transformándose en la fábrica que hoy podemos admirar. La abadía tiene como “Casas-hijas” a los monasterios femeninos de Santa María la Real de Arévalo (Ávila) y de Benagüacil (Valencia).

Como hemos anticipo, la restauración monástica en Sobrado de los Monjes (Sobrado dos Monxes) se lleva a término desde la abadía de Santa María de Viaceli. Los primeros monjes llegaron al semiarruinado cenobio gallego en 1954, comenzando, de inmediato, con los trabajos de reconstrucción que permitieran hacerlo habitable. La primera etapa de la restauración culminaba el 25 de julio de 1966. Hoy ostenta el t´titulo de priorato Mayor. Lo mismo que as abadías de Osera, Huerta, o Cardeña, este monasterio no ha realizado hasta el presente nuevas fundaciones en la Orden, aunque tiene el vínculo de “Padre Inmediato” con el monasterio de monjas de Armenteira (Pontevedra).

Otra característica de la Orden de los Cistercienses de la Estrecha Observancia es la agrupación de sus monasterios en Regiones monásticas (su Órgano asambleario lo forman las Conferencias Regionales), creadas para “fomentar la comunión y la cooperación fraterna en su área geográfica y en toda la Orden. Hoy son doce el número de estas Regiones (masculinas, femeninas, o mixtas). La Región Española (mixta) está formada por el conjunto de monasterios masculinos y femeninos con los que cuentan la Orden en nuestro país. Sus competencias han sido reguladas por el “Estatuto de las Conferencias Regionales” de 1977. Este modelo organizativo contribuye a una mayor comunicación entre las comunidades, sirviendo de instrumento para potenciar la ayuda intermonástica y respaldar la identidad de cada proyecto monacal.





Real Monasterio de Santa María de El Paular © 2009 monasteriopaular.com - contactar

¿Te gusta la web?, ¿necesitas una?, si estás interesado manda un e-mail a la siguiente dirección joemadriz@hotmail.com